Nuestro cole

Graduaciones 2017/18

Familias, trabajadores y equipo docente de El Pinar arropan a los casi 200 ALUMNOS de distintas etapas EDUCATIVAS que dejan atrás los niveles de Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos para avanzar en su itinerario académico en Enseñanzas Obligatorias y Postobligatorias   

El centro gradúa a su primera promoción de jóvenes de FP con una treintena de titulados en Educación Infantil y TECO

“Todo pasa y todo queda; pero lo nuestro es pasar”. “Ya llegó la hora, dentro de un momento os alejaréis de mi”. Palabras de poeta o verso en clave de Pop. Letras con una historia común; ya sean de Machado o de ‘Los Módulos’. Una idea, un sentido y un mensaje que, puesto en boca de docentes y estudiantes, ha sido retrotraído al presente para salpicar con su lírica los discursos de las cuatro emotivas jornadas de graduación que han tenido lugar durante este intenso mes de junio en las instalaciones del Colegio El Pinar. Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos. Un total de 195 alumnos han cerrado ciclo en la recta final de curso para continuar con su itinerario académico hacia niveles superiores en un mes que vuelve a tener una carga simbólica y emocional especial para la comunidad educativa del centro.

Familias, trabajadores, docentes y miembros del equipo directivo arroparon a los pupilos de la institución académica malagueña en uno de los momentos más intensos del año. Los actos arrancaron el último fin de semana de mayo con la despedida de los 34 alumnos de Bachillerato y la treintena de jóvenes graduados en Ciclos Formativos en una divertida velada que se desarrolló en el complejo ‘Las Tinajas’ del municipio alhaurino.

Los discursos de los jóvenes y profesores de FP resultaron especialmente emotivos por cuanto se trata de la primera promoción de la institución que titula en el Grado Superior de Educación Infantil y en el Grado Medio de Técnico en Conducción de Actividades Físico-deportivas en el Medio Natural (TECO).

El acto, al que asistieron decenas de padres, familiares y amigos de los recién graduados, se desarrolló en un ambiente cercano e íntimo. La alegría por los éxitos cosechados se confundió en la gala con la nostalgia de un equipo docente que, encabezado por la directora María José Salom y Pepa García Estébanez –tutora de Bachillerato-, ve marchar a toda una generación de jóvenes para los que el colegio se había convertido en toda una segunda casa –muchos de ellos accedieron a él en Infantil o Primaria-.

Ambas prefirieron cerrar con “un hasta luego” y desearon la mayor de las suertes a los nuevos egregados “que ahora inician una de las etapas más apasionantes” de sus vidas, añadió Salom. Por su parte, los estudiantes, como suele ser habitual, ofrecieron su versión desenfadada y cómica de los hechos ocurridos en clase y fuera de ella en un año que ha dado para todo o casi todo.

La gala de Graduación de la Decimoctava Promoción de Bachillerato de El Pinar sirvió de pistoletazo de salida para las siguientes citas de despedida. El adiós de los 42 pequeños de Infantil sirvió de contrapunto al ‘hasta luego’ de los mayores. Los niños y niñas de Tercero se encontrarán con nuevos retos e ilusiones en el primer curso de Primaria en a penas dos meses y medio.

A esta fiesta siguió la de los 47 alumnos de Sexto Curso de Primaria, con la que prosiguieron las actividades protocolarias de junio y que sirvió de preámbulo al último acto de despedida, el del medio centenar de jóvenes de Cuarto de Secundaria. Los pupilos del último curso de ESO han puesto el broche final a una campaña académica extraordinaria para la institución educativa malagueña, que ya prepara la temporada estival en un anticipo de año 2018/19, en el que el centro vuelve a crecer en número de matriculas, en retos académicos y en instalaciones docentes y deportivas.

Toda la info sobre nuestros actos de GRADUACIÓN 17/18; EN LOS MEDIOS: 

Graduaciones 2017/18
leer todo

MÁS QUE PALABRAS


PUBLICIDAD MARCA DE LA CASA

Comunicar es mucho más que hablar y en ocasiones la palabras se nos quedan cortas para trasladar una realidad abundante, compleja y cargada de matices. Cómo explicar todo lo que ocurre en tu ‘segunda casa’ sin ser excesivamente escueto, pero tampoco sobrecargante. Cómo trasladar ideas a un receptor de manera sencilla, correcta y ajustada a la realidad a través de un mensaje claro, libre de ruidos y centrado en lo que queremos decir. Importa lo que contamos, pero sobre todo cómo lo contamos.

Los alumnos y alumnas del Cuarto Curso de Secundaria han dado una singular respuesta a estas y otras cuestiones en el contexto de los temas específicos de Comunicación incluidos en la materia de Lengua Castellana y Literatura. Como viene siendo habitual en nuestro proyecto pedagógico, lo han hecho desde la imaginación, la creatividad y el empuje del trabajo grupal. Por equipos y con mucha acción cooperativa, de manera transversal y multidisciplinar y aplicando el conocimiento con ingenio. Así es como el casi medio centenar de jóvenes han explorado todo el potencial de las nuevas vías de expresión que ofrecen las herramientas TIC aplicadas a los objetivos curriculares de la asignatura.

Han hablado en imágenes; demostrando un dominio sorprendente de los recursos narrativo/audiovisuales. Con sus propios medios y mucha labor de campo han sido capaces de construir un mensaje publicitario eficaz y casi brillante. Han ‘aprendido haciendo’ con un trabajo cooperativo sobresaliente y además han sustanciado el proyecto con grandes dotes de organización, jerarquización de tareas, asunción de roles, iniciativa, capacidad de emprendimiento, despliegue de estrategias comunicativas y habilidades sociales… Poco más se puede añadir. Bueno sí; que una imagen –en este caso, decenas de ellas perfectamente editadas- vale más que mil palabras… Este es el El Pinar visto a través de la mirada de sus protagonistas:

MÁS QUE PALABRAS
leer todo

De la Huerta a la mesa


CULTIVAR, APRENDER, COMER…

Un día para comer con las manos. No; no se trata de ninguna excepción al programa de ‘Protocolo social’ en el que trabajamos desde el curso 14/15 y cuyo objetivo es que los estudiantes interioricen las normas básicas que debemos observar al sentarnos a la mesa… El concepto es la materialización efectiva de nuestro programa de ‘Hábitos de vida saludable’ en su aplicación práctica dentro de las dinámicas de trabajo del Comedor Escolar, entendido como espacio multidisciplar y didáctico para la Educación Integral de los niños y jóvenes que conforman nuestra comunidad educativa. Nos permitimos este pequeño giro en la literalidad de la frase para referirnos a las más de 200 manos que, combinadas con tiempo, mimo y conocimiento, han participado en la elaboración del menú escolar de este primero de junio… Además, lo han hecho desde la base, aportando las materias primas que con tanto esmero han cuidado en su Huerto durante semanas para ponerlas al servicio de otras manos; las del equipo de cocina. Con su pericia y experiencia, son ellas las que se encargan de llevar energía a las mentes de pequeños y jóvenes, reponiendo fuerzas para que la actividad lectiva pueda continuar trimestre tras trimestre.

Y es que en El Pinar nos tomamos muy en serio eso de ‘pensar en verde’… Estrenamos mes con una nutritiva y deliciosa ensalada de auténtico ‘kilómetro 0’; es decir, con lechugas cosechadas a primera hora por los propios alumnos que más tarde las comerán y a escasos 100 metros del lugar en el que se procesan las hojas para ponerlas sobre el plato. Sin coste energético –más allá del que han empleado los niños y niñas en cultivarlas, cortarlas y transportarlas-, sin aditivos químicos, sin intermediarios, sin huella de carbono… Se trata de una auténtica lección de vida que además sabe a verdura fresca.

El año académico encara su recta final, pero la actividad en el Agroaula ‘bio’ no para. El curso ha dado para mucho y las lechugas que hoy se ponen en el menú son sólo una muestra del centenar de unidades que se han ido recolectando a lo largo de estos meses. Hoja de Roble, Romana, Iceberg, Cogollo, Lollo Rosa, Maravilla y un largo etcétera de variedades salidas de los poco más de 20 metros cuadrados de terreno dedicados al cultivo de este vegetal básico en la dieta mediterránea. Esta última cosecha se ha destinado al comedor. Las anteriores han pasado a la cadena de producción del proyecto de ‘Emprendimiento’ que desarrollan los estudiantes de Primaria y Secundaria, que es el engranaje que mueve el motor de las actividades de este singular programa de horticultura escolar.

De la Huerta a la mesa
leer todo

MATEPRÁCTICAS


PITÁGORAS, PASO A PASO

Teoremas, ecuaciones, volúmenes, decimales, fracciones, funciones. Geometría y estadística. Cifras sin letras –sin contar, en su acepción lingüística, con el enunciado, claro está-. El cerebro no descansa y sobre el papel aparecen operaciones que nos deberían servir para resolver problemas de la realidad diaria, pero cuya funcionalidad raramente vemos reflejada en la práctica. Salir de la teoría y llevar a la cotidianidad este universo de abstracción numérica es uno de los retos que plantea el equipo de profesores de Secundaria en su acción docente. Algunas asignaturas lo ponen realmente fácil. Otra no tanto. El organigrama de materias curriculares nos brinda grandes oportunidades para sacar partido a esa gran idea de ‘llevar a la calle’ el conocimiento… El patio del colegio también puede ser un buen banco de pruebas. Con este enfoque hemos trabajado las Matemáticas de Secundaria durante gran parte del curso. Transversalidad, operatividad, utilidad y aquello de ‘aprender haciendo’ con hechos ‘contantes y sonantes’. Y para muestra, un botón…

La profesora Miriam Ruiz, una de las integrantes del Departamento, da en el clavo con uno de los ejercicios planteados a sus alumnos, que además ha servido como prueba de evaluación de la unidad temática. El medio centenar de jóvenes de Segundo han hecho balance de lo aprendido a cerca del ‘Teorema de Pitágoras y la Geometría en figuras planas’ y tras varias clases de pizarra digital y portátil han tenido la oportunidad de aplicar sobre el terreno –literalmente- el conocimiento adquirido en horas de sesión de aula.

Organizados en equipos de cuatro, escuadra y regla en mano, los estudiantes han calculado el perímetro del colegio partiendo de un mapa aéreo de las instalaciones. El objetivo: Construir una valla. Obra y presupuesto con un precio por metro cerrado de antemano; una cuestión de lo más prosaica para unas matemáticas que también pueden ser líricas. Los equipos han tenido que determinar la superficie de la pista deportiva azul y calcular la escala de este equipamiento–literalmente y de nuevo, paso a paso-. Con esta referencia, han trazado una diagonal, han dividido el plano en dos triángulos y a partir de ahí… ualá… la cifra mágica con la que han resuelto el problema… Sobre la utilidad de la práctica; son los los participantes los que lo explican con sus propias palabras:

MATEPRÁCTICAS
leer todo