Comunicación

SOSTENIBILIDAD HÍDRICA

AHORRO DE AGUA: Conocimiento aplicado

Estudiantes de 1º de ESO realizan un proyecto para conocer cuánta agua consumimos exactamente en nuestro día a día, monitorizando las acciones cotidianas en sus casas y en el colegio, con el objetivo de hacer un mejor uso de este recurso escaso

No hay mejor aprendizaje que el que parte de la experiencia propia. Por eso, la lección de eficiencia hídrica que están recibiendo este trimestre los alumnos de 1º de ESO del Colegio El Pinar de Málaga ya tiene resultados palpables y redundará en la tan necesaria concienciación medioambiental.

Más de 70 alumnos están participando en el proyecto ‘Pinar: Tierra con futuro’ con el objetivo de entender la importancia del agua y del uso que hacemos de ella. Un trabajo que el profesor de la asignatura bilingüe Biology and Geology, José Reina, ha enmarcado en el tema de la hidrosfera y para el que se están utilizando las metodologías habituales en este centro educativo como son el aprendizaje basado en proyectos y el trabajo cooperativo.

«La idea era que los niños viesen la importancia del agua dentro de sus vidas. Que fuesen conscientes de la cantidad de agua real que utilizan», explica el docente.

Por ello, durante varias semanas, más de 70 alumnos distribuidos en grupos han medido con vasos o probetas el agua que usan durante su día a día, tanto en sus casas como en el colegio. Una investigación de campo en la que han controlado el agua que se gasta al cocinar, ducharse, tirar de la cisterna, llenar la piscina o regar el jardín.

Posteriormente han organizado estos datos entablas y gráficos-usando para los cálculos la regla de tres que justo están aprendiendo ahora en Matemáticas- para realizar un análisis y ver luego cómo lograr la eficiencia hídrica.

Este proyecto forma parte de uno más amplio llamado‘Colegio Sostenible’, cuyo objetivo general es reducir la huella medioambiental utilizando para ello las distintas asignaturas como en este caso con el tema de la hidrosfera.

«Estas actividades contribuyen mucho a la concienciación. Aprender haciendo hace que se fijen mucho más los conocimientos», apunta el profesor Reina. De hecho, la última fase del proyecto ha servido para comprobar este hecho, ya que los alumnos han expuesto sus resultados y conclusiones y el docente destaca cómo ahora son conscientes y se plantean, por ejemplo, cuánta agua gastan en ducharse o en bañarse al saber con precisión la cantidad que sale del grifo en un minuto. En otros casos, han estudiado cómo reducir el agua de los electrodomésticos usando los programas indicados para ello tras analizar qué uso concreto se les da en sus casas.

TRABAJO DE CAMPO

Así, el profesor apunta que este trabajo ha ido mucho más allá de mirar en internet. «Ellos han tenido que comprobarlo todo. Ver el uso del lavavajillas en sus casas, leer los libros de instrucciones… El cerebro funciona mucho mejor cuando la información les llega por distintos sentidos. Son momentos fundamentales en el aprendizaje», explica sobre esta metodología activa de enseñanza.

Para los docentes es más complicado trabajar así, admite José Reina, porque deben actuar como guías. «Es un equilibrio entre darles pistas pero no darles los resultados porque si no se acaba la investigación», explica.

En este caso el resultado es que estos alumnos saben ahora dónde va cada gota de agua que usan y el haberlo comprobado por sí mismos les llevará a aprovechar mejor este recurso fundamental para la vida.


FUENTE: LA OPINIÓN DE MÁLAGA

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