Nuestro cole

El Club de la Ciencia


Ensayo y error

Alumnos de Bachillerato experimentando, construyendo y reinventando las bases del conocimiento como auténticos investigadores. Este es el objetivo del ‘Club de la Ciencia’ de la Universidad de Navarra; una singular iniciativa de inmersión científica dirigida a estudiantes del último curso de enseñanzas medias que, unidos por la inquietud de dar un paso más en su itinerario académico, se atreven a adentrarse en el complejo universo de la Química, la Biología o las Ciencias Ambientales como detectives de la ‘verdad’ empírica. María Díaz, María Vargas y Alejandro Fajardo han asumido el reto planteado por la institución académica navarra y desde el pasado mes de octubre forman parte del grupo de elegidos que conforman esta iniciativa de enriquecimiento curricular que es además una extraordinaria propuesta formativa para estos futuros titulados medios.

Llegar hasta este punto no les ha resultado fácil. El argumento de la inquietud investigadora resulta anecdótico ante un comité de selección que debe valorar las propuestas de miles de estudiantes de centros de toda la geografía nacional, que además aportan expedientes de calificación con un mínimo de 8 sobre 10. Los tres, sin embargo, pasaron la criba y ahora se cuentan entre el medio centenar de pre-universitarios españoles que han obtenido un boleto para compartir sesiones didácticas de alto desempeño práctico con docentes e investigadores de referencia en el panorama de la Enseñanza Superior española.

Éstas son las impresiones de nuestros protagonistas tras las primeras jornadas de trabajo:

¿Cómo funciona el ‘Club de la Ciencia’?

Durante el curso 2017-2018, los 60 alumnos seleccionados para el programa se reunirán los miércoles en jornadas de trabajo de una hora. Cada sesión, impartida por un investigador de reconocido prestigio, versará sobre una rama de la Ciencia. Las clases tendrán un contenido práctico. El objetivo es motivar a los alumnos para que tomen conciencia sobre la importancia del conocimiento científico. La Facultad de Ciencias proporcionará a los participantes el material necesario, así como las medidas protectoras adecuadas para cada una de las prácticas. Los alumnos que realicen la actividad a distancia –como es el caso de los tres estudiantes de El Pinar-  podrán acceder al vídeo de la sesión una semana después de su grabación y realizar así las preguntas que estimen convenientes a los investigadores a través del correo electrónico del responsable de promoción de la citada facultad. Los jóvenes que logren finalizar el programa con éxito podrán obtener el diploma acreditativo correspondiente.

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Un campus con Google y Microsoft


Ciencia y Tecnología al servicio de las Humanidades

Hay veranos que dan para mucho; ¿pero a cuantos se les puede colgar el cartel de “el mejor” de una vida? ¿qué tiene que ocurrir para que la proyección de esos meses pueda ser tan larga? ¿a dónde debe llegar la sucesión de emociones, experiencias y momentos únicos para alcanzar el título de “inolvidables”? Para la joven de Bachillerato Mari Paz Romero la respuesta a todas estas preguntas se encuentra a sólo un ‘click’ de ratón… Con ‘este’ play arranca un corto construido con las risas, anécdotas y jornadas de trabajo de algunos de los más excelentes estudiantes del panorama educativo nacional… Es la historia del singular ‘Humanities, Sciences and Technology’ –HST- de la Universidad Camilo José de Madrid y es también el relato “inolvidable” de una de nuestras grandes alumnas de Enseñanzas Medias:

Existen muchas formas de asomarse al mundo de la Enseñanza Superior; pero no todas presentan el sugerente poder de atracción del ‘HST’ de la conocida institución académica madrileña… Talleres en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) de Villanueva de la Cañada, sesiones de trabajo en el Campus Google de Madrid, programas de acción solidaria acompañando a miembros de la ONCE y a sus perros guía, actividades en el Global Sports Innovation Center de Microsoft y un largo etcétera de iniciativas de emprendimiento e innovación en las que el objetivo es la adquisición de competencias transversales con un creativo programa de experimentación que combina humanidades, cultura, ciencias y arte. Un itinerario de aprendizaje fundamentado en el intercambio de ideas entre jóvenes de toda España a los que une el nexo común de su inagotable inquietud por el conocimiento. En su edición de 2017, el ‘HST’ ha tenido un marcado acento andaluz y malagueño; un aporte de frescura en el que el Colegio El Pinar ha puesto su grano de arena.

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ILUSTRAMOS LA HISTORIA


El ‘pequeño Madrid’ de Los Montes de Málaga

La Ilustración española, la monarquía de Carlos III, una familia de Hidalgos vascos venida a menos en Andalucía, Macharaviaya –pintoresca población malagueña colgada en la falda oriental de Los Montes- y el proceso de independencia de los Estados Unidos… Sobre el papel, un lío de nombres, momentos relevantes del pasado y lugares cuya vinculación, de entrada, es un auténtico batiburrillo histriónico.

La realidad –y hablamos de realidad histórica, no histriónica- es que todos estos acontecimientos, con sus protagonistas y sucesos, están relacionados y mucho… Descubrir ese hilo conductor es la tarea a la que van a entregarse a partir de ahora nuestros alumnos de Cuarto de ESO. Será una aventura para ver, entender, analizar, investigar y descubrir una época trascendental en la historia de España y, de paso, repasar contenidos curriculares de materias como Lengua Castellana y Literatura, Inglés, Matemáticas, Biología o Alemán en un proyecto constructivista de carácter transversal inédito en el ámbito educativo de la provincia.

De Macharaviaya a las guerras entre colonos y británicos en los pantanos y Costas de La Luisiana estadounidense, pasando por Málaga y su Cámara de Comercio, La Alcazaba y Gibralfaro, el Palacio de la Aduana o el Acueducto de San Telmo… Ahhh… y todo visto a través del tamiz de algunas de las personalidades más influyentes de la Corte de Carlos III… Virreyes, Generales, Mariscales de Campo, Fiscales del Siglo XVIII… Mosquetones, cañones, barcos, Reales Fábricas y vidas al límite cargadas de hechos notables y truncadas, en algún caso, sin haber alcanzado la cincuentena.

Los secretos, venturas y desventuras de la familia Gálvez; una rendija por la que mirar a esa España contradictoria y compleja de ‘todo para el pueblo, pero sin el pueblo’… Con los afanes y experiencias de este clan de notables malagueños como eje vertebrador, los jóvenes estudiantes de El Pinar arrancan un singular y emocionante trabajo constructivista que culminará con un estudio multidisciplinar nunca antes realizado; o no al menos de esta forma, en el ámbito de la educación malagueña… Nos ponemos en marcha:

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Vuelta a las cavernas


Gymkana a la prehistoria

Construir dólmenes, cazar mamuts –aunque sea con arcos de plástico y ventosa-, fabricar utensilios con sílex, dibujar escenas de caza en paredes de roca de cartón piedra y hacer ofrendas a los dioses para procurar lluvia, alimento y abundancia en favor del bienestar colectivo… Sí, es raro. Igual de raro que tratar de comunicarse en un lenguaje no verbal. Aún así y en pleno siglo XXI acaba de ocurrir en el Colegio El Pinar…

Esta semana los alumnos y profesores del primer ciclo de Secundaria han llenado de imaginación el tanque de su máquina del tiempo para realizar un viaje de miles de años a la Edad de Piedra. Una tribu de decenas de jóvenes ataviados con el uniforme rojiblanco del centro –en una especie de versión moderna de las pieles y cueros paleolíticos- ha tomado los valles, ensenadas y crestas de la zona noreste de Alhaurín de la Torre en una singular Gymkana escolar con la que el equipo docente de Primero y Segundo de ESO les ha querido presentar su proyecto constructivista para el último tramo del año. Se trata de una travesía programática y experimental de conocimiento creativo con la que los chicos y chicas podrán aprender algo nuevo como nunca antes lo habían hecho.

En las antípodas de esa ‘pegajosa’ lección magistral que aún se resiste a abandonar el sistema educativo español, esta original iniciativa, que además es transversal a los cinco grupos de Secundaria, obligará a los estudiantes de 13 y 14 años a ‘aprender’ los objetivos curriculares correspondientes a sus materias ‘viviendo’ –léase haciendo y experimentando- como hombres y mujeres de la prehistoria.

Al contrario que en el mito de Platón, la caverna de El Pinar no es un antro oscuro y turbio que confunde y perturba a sus moradores, si no un símbolo de luz y conocimiento. La cueva es el tema central y elemento de partida que va a servir de hilo conductor para el estudio de las asignaturas de Matemáticas, Lengua, Tecnología, English, Educación Física, Visual Arts, Science Project, Biology and Geology o Historia y Geografía de los cursos de Primero y Segundo de la ESO…

Adentrarnos en las propiedades de las rocas y los suelos, en los sistemas de medición, en el origen del lenguaje y la comunicación, estudiar cómo se orientaban nuestros ancestros, profundizar en el significado de los mitos y las religiones, etc… Estos son sólo algunos de los retos a los que a partir de ahora tendrán que enfrentarse los estudiantes en esta particular aventura prehistórica del saber…

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Un dragón en clase


Bute, el sabio de ganchillo

Le llaman Bute Rocriche y vive en El Pinar… Poco más se puede decir por ahora del carismático y peculiar protagonista de las tres historias por las que los pequeños del primer curso de Primaria van a transitar a lo largo de este año académico para completar sus objetivos curriculares. Con sus travesuras, ocurrencias, juegos y un pequeño toque de picardía este singular dragón de pupilas ‘dislocadas’ y aspecto bonachón pondrá toda su curiosidad al servicio de las clases de Lengua, Matemáticas, Social y Natural Science, Inglés, Francés o Arts and Crafts… Y es que Bute Rocriche es doctor en trabajo por proyectos y maestro en el ancestral arte del ‘aprender haciendo’; sin duda un animal social que dará mucho que hablar en el curso que acabamos de empezar…

De momento, sólo desvelaremos sus oficios. Aunque nos parezca increíble, dada su condición de animal mitológico, Bute ha ejercido como pintor, científico y cocinero. Por eso, nadie mejor que él para descubrirnos las claves de estas artes y profesiones con las que aprenderemos todo lo necesario para llegar a junio siendo unos auténticos sabios.

Ahhhh… es importante señalar también que es un poco ‘enfadica’… Estos días nos dejó uno de sus lienzos en clase… A la mayoría no nos gustó y así se lo hicimos saber en una nota que sin duda recibió porque al día siguiente, y sin previo aviso, algunos de los colores habían desaparecido. Por suerte no es rencoroso y la otra noche los volvió a colocar en su sitio… Esperemos que no se vuelva a enojar; aunque con él nunca se sabe. Con un dragón tan intrépido y escurridizo, el trimestre aventura emociones fuertes.

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‘Smile Day’ en El Pinar


Al buen tiempo, buena cara

Si de verdad hay algo que no necesita el mundo en estos momentos es más pesadumbre, caras largas, tristezas o pronósticos de negro augurio…  De esto, sin duda, ya estamos bien servidos… En el Colegio El Pinar siempre tratamos de actuar desde el entusiasmo; independientemente de los acontecimientos… La buena cara por bandera y el optimismo como base de nuestro sistema de educación emocional; pase lo que pase; con mal o buen tiempo.

Creemos en el poder de la buena energía; en la fuerza de la alegría para transformar el mundo. Al menos el que nos rodea, el que tenemos la responsabilidad de construir día a día con cada uno de nuestros gestos. Por eso cerramos la pasada semana de la mejor manera posible; sumándonos al homenaje del Día Internacional de la Sonrisa con una gran fiesta. Hemos convertido el cole en una auténtica central eléctrica porque, como bien reza el dicho, “no hay nada que ilumine más que una enorme carcajada”… Nunca faltan los motivos para celebrar; y menos aún este curso; un año en el que nuestros pasillos, pabellones y aulas rebosan color. Alumnos, padres, abuelos, tíos, maestros, monitores y profesores han puesto su mejor cara para celebrar una efeméride que debería ser de obligado cumplimiento en todo el planeta.

Impulsado por Harvey Ball, conocido creador del famoso icono amarillo el ‘smiley face’ (cara sonriente) en el año 1963, el Día Mundial de la Sonrisa tiene lugar el primer viernes de cada mes de octubre. Millones de ciudadanos y cientos de miles de instituciones de todos los países se suman a esta cita, que se ha convertido en viral gracias al poder de las Redes Sociales. Personas de cualquier edad, sexo y condición inundan sus cuentas de Twitter, Facebook o Instagram con vídeos, gifs, fotos y mensajes invitando a mostrar nuestra mejor cara.

Ball pensó en 1999 que sería una buena idea dedicar un día al año a la cordialidad, la bondad y la simpatía a través de la sonrisa. Desde entonces y hasta hoy tienen lugar actos y actividades para sacar nuestro lado más optimista.

Coincidiendo con su celebración, cada año se recaudan fondos para obras de caridad. En los actos impulsados se fomenta la alegría y buenas obras en todo el mundo, así como que, al menos por unas horas, nos contagiemos de amabilidad y ‘buena onda’.

Nuestras mejores sonrisas… en imágenes:

‘Smile Day’ en El Pinar
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‘Hábitos de vida saludable’ en El Pinar


CON LA COMIDA SÍ SE JUEGA

“Tómate un plato de arroz para cenar. Te dará proteínas”. “Voy a comer un dulce para obtener vitaminas”. “Con una sola pieza de fruta al día es más que suficiente”. “El arroz nos aporta todo el hierro que necesitamos para sentirnos fuertes”. ¿Verdadero? ¿Falso? De entrada, es lógico pensar que estas afirmaciones sobre las propiedades de los alimentos no son más que obviedades que se corroboran o descartan en el mismo instante en el que son procesadas por nuestro cerebro. Así es al menos, sin duda, desde el punto de vista de un adulto.

Sin embargo, para los niños y niñas de Primaria que esta semana han participado en el programa de ‘Hábitos de vida Saludable’ del centro, comprobar la veracidad o falsedad de estas sentencias ha supuesto toda una fuente de conocimiento. Información útil, pero sobre todo divertida; ya que los pequeños han tenido la oportunidad de conocer la realidad de los alimentos con los que se nutren en un divertido juego que tuvo como escenario los patios del cole. La actividad, una dinámica de trabajo en grupo organizada por el equipo didáctico del comedor, ha constituido el eje central de una serie de jornadas ‘lúdico-formativas’ encaminadas a lograr que los alumnos de las etapas iniciales se familiaricen con las claves de los productos que conforman la base de su dieta diaria.

El programa de este año, enfocado como en cursos anteriores a los niños de Infantil y Primaria, pone el punto de mira en el conocimiento de los elementos que conforman una dieta equilibrada y cómo podemos llegar a ese equilibrio para que nuestro organismo reciba los nutrientes y la energía que necesita cada día. A la vez, también busca que los alumnos sean conscientes de la importancia de la alimentación en el rendimiento escolar y cómo y qué comer en función de la actividad física que se vaya a realizar… Aquí os dejamos un vídeo y documentos gráficos de una de las sesiones que han tenido lugar esta semana…

‘Hábitos de vida saludable’ en El Pinar
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Trabajar el talento

El Colegio El Pinar acoge las I Jornadas de Formación docente en Altas Capacidades. Os dejamos crónica y alguno de los momentos más destacados de esta actividad pionera en la educación malagueña, de la que informa la prensa provincial:

Psicólogos, pedagogos y orientadores especializados en el trabajo con estudiantes de talentos específicos apuntan en El Pinar algunas de las claves para sacar el máximo partido a las potencialidades de estos niños y jóvenes, “que siguen siendo los grandes olvidados en los planes de atención para estudiantes de Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE)

“Existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento. Es el talento de reconocer a los talentosos”. Aunque redundante, la frase del ensayista estadounidense Elbert Hubbard define a la perfección el gran reto que el sistema educativo español aún tiene con el alumnado de Altas Capacidades (AACC). Con un escaso 0,65% de estudiantes censados o, lo que es lo mismo, identificados como poseedores de algún tipo de talento –simple o complejo-; la provincia de Málaga se encuentra a la cabeza de Andalucía –donde la cifra es del 0,60%- en porcentaje de niños y jóvenes identificados como poseedores de determinadas cualidades que les hacen destacar en uno o varias áreas del saber.

Este pequeño porcentaje equivale a unos 1.900 alumnos del total de 336.700 que componen el conjunto de las enseñanzas obligatorias y postobligatorias de la provincia. En el conjunto de España, donde raramente se supera el 0,25% de niños identificados, la situación es todavía peor. Sin embargo y aunque “todo comienza con la detección, donde es evidente que ya encontramos el primer escollo” -apuntan los expertos reunidos esta semana por la Asociación Malagueña para el Apoyo de las Altas Capacidades (ASA) en el colegio El Pinar-, los mayores problemas son los que se presentan en el ámbito de la intervención en el aula.

“Etiquetas, incomprensión, falta de adaptación, miedo, o desconocimiento” ensombrecen un día a día que, lejos del mito de “como es tan listo no necesita ayuda”, termina por “desmotivar, aburrir y, finalmente, provocar la desconexión del alumno, que suele incurrir en conductas disruptivas o problemas de actitud; situaciones que suelen acabar mal”, explica Laura Díaz, experimentada docente y una de las vocales del equipo directivo de ASA Málaga, quien lamentó que, más allá del estereotipo y pese a sus grandes potencialidades, “nos encontramos con cifras de fracaso escolar que van del 50 al 70%; lo que evidencia que en algo seguimos fallando”.

En los mismos términos se expresó la psicóloga, pedagoga y Orientadora Lola García Román, también colaboradora de ASA Málaga y coordinadora de equipos de Orientación Educativa especializados en AACC de la Consejería de Educación durante casi dos décadas: “Uno de los errores más comunes que solemos cometer es confundir Altas Capacidades con Alto Rendimiento; dos conceptos que, desde luego, no tienen nada que ver. Sin una ayuda, una guía adecuada por parte del profesor o maestro, y una correcta intervención en el aula; este alumno, por sus características y especiales inquietudes, tiene muchas más posibilidades de fracasar”.

Román apeló al ingenio y a la capacidad de innovación de los equipos docentes, “al despliegue de nuevas estrategias que tengan en cuenta las necesidades de unos niños y jóvenes que son una fuente inagotable de ideas. Hablamos de chicos y chicas muy creativos. Tanto, que en muchos casos suelen ir por delante del propio profesor; lo que no siempre es bien entendido”, continuó García Román, quien apostó por “ver una oportunidad en esta realidad en lugar de un problema. Creo que podemos aprovechar estas capacidades para el enriquecimiento del grupo. No cercionar, censurar o descartar ideas, al contrario. Anotarlas y guardarlas porque de ellas pueden surgir dinámicas de trabajo en clase que no habíamos contemplado; lo que a la vez también supone un elemento extra de motivación para los jóvenes de AACC”.

Una línea de actuación en la que abundó Díaz, para quien los docentes “debemos ser capaces de emplear todos los recursos a nuestro alcance para acercarnos a estos estudiantes desde otro punto de vista, adaptarnos a su idiosincrasia, pues no todos los alumnos de Altas Capacidades presentan las mismas características y condicionantes –ambiente familiar, nivel socieconómico, entorno-. Por ello, debemos dedicar más tiempo a conocerlos y usar herramientas imaginativas. Necesitan que nos comprometamos e impliquemos más y en esta línea es fundamental la unión emocional con ellos”.

Los psicólogos Diego Tomé y Sara Gálvez abordaron la importancia del componente emocional en la actuación con el alumnado de Altas Capacidades con varias dinámicas de trabajo en grupo en las que participaron los más de 60 maestros y profesores que integran el claustro de El Pinar. A través de diversos juegos de marcado carácter didáctico, estos especialistas introdujeron a los docentes en las estrategias para favorecer la comunicación y fomentar el entendimiento y la empatía con los estudiantes. Lo hicieron con ejercicios prácticos para ensayar la negociación, el pensamiento expansivo o la flexibilidad que debe imperar en el trato con ellos. “La idea es que debemos ser nosotros quienes nos adaptemos al alumno, pues en AACC no existe un perfil homogéneo”, sentenció Gálvez.

Finalmente, completó el cartel de esta experiencia piloto la Neuropsicoeducadora Macarena Soto Rueda, quien desarrolló en su ponencia los aspectos más importantes que deben darse en la gestión del aula –seguridad, motivación y pertenencia- para propiciar un entorno adecuado y positivo en el que los alumnos de Altas Capacidades puedan dar el máximo de su potencial.

Estas Jornadas de Formación Docente en Altas Capacidades, las primeras de estas características que se desarrollan en un centro educativo de la provincia, se enmarcan en el contexto del acuerdo de colaboración que la institución de Alhaurín de la Torre acaba de suscribir con la organización ASA Málaga. Se trata de un convenio único en Andalucía que pondrá a disposición de la asociación los recursos e instalaciones del centro para la atención a las familias con hijos con estas cualidades. Por su parte, ASA Málaga se compromete a desplegar todos sus medios para facilitar formación al profesorado del colegio.

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El gran laboratorio de El Pinar

Ciencia para todos los públicos

Talleres de drones y de cocina natural, agricultura sostenible, yoga, mindfulness y un apasionante ‘Viaje en el Tiempo a través del Genoma’, de la mano del profesor de la UMA Enrique Viguera, centran esta VII edición de la Semana de la Ciencia de El Pinar, que pone el punto de mira en el Año Internacional del Turismo Sostenible

Familias y estudiantes de todas las comunidades educativas de la provincia están llamadas a participar en las Jornada de Puertas Abiertas que ofrece el centro en el marco de la exposición dinámica ‘Experimenta conmigo’

La Genética vista a través de los ojos del prestigioso profesor e investigador de la UMA Enrique Viguera; junto a talleres reales de drónica, cristalografía, reciclaje, cocina natural o Agricultura sostenible, son algunas de las propuestas de la presente edición de la Semana de la Ciencia del colegio El Pinar que, con la mirada puesta en el ‘Año Internacional del Turismo Sostenible’, continúa dando su tradicional bienvenida a la Primavera con una de las iniciativas de experimentación didáctica más ambiciosas de todo el ámbito educativo andaluz; un proyecto de divulgación científica escolar que, un año más, cuenta con el apoyo de instituciones tan potentes como la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, el Consorcio Principia, la Fundación Descubre o la propia Universidad de Málaga.

Alumnos de todas las edades y etapas educativas, desde Infantil a Bachillerato, vuelven a tomar las instalaciones del centro para transformarlo en un inmenso laboratorio que, en este 2017, servirá de base de pruebas para la interactuación científica a todos los niveles.

La conocida fórmula de El Pinar se renueva con nuevas caras y más actividades en una combinación magistral entre la divulgación profesional, con figuras como la del propio profesor Viguera o los técnicos de Málaga Drone Tech, Huertum, la Fundación Descubre o  el centro Principia; con los talleres y acciones ‘amateur’ del alumnado, que mostrará a familias y estudiantes de otras comunidades educativas el lado más amable e ingenioso de la ciencia.

Niños y jóvenes de entre 3 y 17 años tendrán la oportunidad de aprovechar todo el potencial de las herramientas físicas y de la materia para el desarrollo de experimentos que son el fruto de muchos meses de silenciosa tarea en el aula en su trabajo por proyectos. Iniciativas como el ‘Jardín de la Ciencia’ o ‘Con Ciencia en la cocina’, comparten cartel con talleres de reciclaje infantil, iniciativas de sensibilización medioambiental, o apuestas como ‘Experimenta conmigo’.

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TECO EN EL PINAR: PRÁCTICAS DE ALTURA

‘APRENDER HACIENDO’ A 3.000 METROS

No se logra la maestría en un oficio rellenando montañas de folios sobre el pupitre de un aula. El papel difícilmente soporta la intensidad de la práctica. Cuando el objetivo es alcanzar la excelencia en el trabajo, debemos tener muy claro que en el camino hacia la meta debe haber, al menos, tantos hechos como palabras… Hablamos de ‘OBRAS Y NO SÓLO DE BUENAS RAZONES’. Es el lema que rige la enseñanza de Ciclos Formativos del Colegio El Pinar. Nuestro modelo didáctico, basado en el ‘aprender haciendo’, no escatima en medios, ni en recursos materiales o humanos. No lo hacemos porque lo que está en juego es el nivel de competencia en la profesión elegida de los futuros graduados.

 

Por ello, mejor que seguir con la palabra, os dejamos el mejor discurso que se puede ofrecer; el de la imagen y la narración audiovisual… Impresionante experiencia la de nuestros alumnos del Grado Medio de TECO; que durante su exigente acampada de Alta Montaña en Sierra Nevada, desarrollada en el contexto de su plan formativo, aprendieron aquello que el manual jamás les podría haber enseñado… O al menos no de esta manera. A 3.000 metros de altura, el mejor docente tiene que rendirse ante la clase magistral de los elementos: Frío, nieve, niebla y picos escarpados para hacerse con los objetivos curriculares básicos de la mejor manera posible; lejos de la comodidad del aula. Así es como tiene que ser:

 

-TRAVESÍA CON RAQUETAS DE NIEVE

-PROGRESIÓN EN PLACAS DE HIELO CON CRAMPONES Y PIOLETS

-TÉCNICAS DE SUPERVIVENCIA

-TÉCNICAS DE SALVAMENTO

-CONSTRUCCIÓN DE IGLÚS

-CABULLERÍA BÁSICA

-TRABAJO EN EQUIPO, COOPERACIÓN Y SUPERACIÓN

 

Así es como se convierten en TÉCNICOS nuestros alumnos de TECO:

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