Nuestro cole

Drónica en El Pinar, un proyecto de Altos Vuelos

Aprender a volar

 Cuando hablamos de ‘dron’ la mente recrea la imagen de un pequeño aparato volador con cuatro hélices paralelas que se mueve sin parar de un lado a otro siguiendo las órdenes que le dicta un dispositivo de control en forma de mando, unidad de acción o aplicación móvil. El mundo de la ‘drónica’, sin embargo, hace mucho tiempo que dejó de ser un juego de niños para transformarse en uno de los ámbitos de trabajo e investigación científica más punteros… Lejos del uso recreativo, lúdico y más o menos frívolo que se tenía de estos artefactos voladores no tripulados; los drones han evolucionado hasta convertirse en potentes y vanguardistas herramientas al servicio de las más diversas tareas humanas; desde el rescate de personas y el salvamento marítimo hasta las labores de fumigación de campos, siembra de semillas y acciones de vigilancia o revisión y limpieza de cables de alta tensión; trabajos potencialmente peligrosos que el concurso de estas aeronaves facilita, mejora y simplifica, evitando el riesgo para las personas.

Partiendo de estas premisas teóricas básicas, el Colegio El Pinar ha puesto en marcha en esta recta final de trimestre un pionero y singular Proyecto de Construcción y Programación Drónica que, vinculado a la asignatura de Robótica, busca iniciar a los estudiantes de nuestra institución académica en uno de los campos con mayor potencial de desarrollo tecnológico y profesional.

En un recorrido que les ha llevado desde los orígenes de la disciplina hasta el momento actual, los especialistas de la firma Málaga Drone Tech han trabajado durante toda esta semana con alumnos de distintas edades en los conceptos básicos, funcionalidades, técnicas y aplicaciones de estos complejos dispositivos de vuelo; unas sesiones en las que los jóvenes han tenido la oportunidad de interactuar con los técnicos de la empresa, realizar todo tipo de actividades en el aula y aclarar dudas básicas sobre montaje, control y maniobrabilidad de las pequeñas aeronaves.

La idea es familiarizar a los estudiantes con un sector en auge y despertar en ellos la curiosidad por unas tecnologías que a medio plazo pueden revolucionar el campo de acción laboral en profesiones como la ingeniería, la industria audiovisual, la publicidad o el marketing.

El Proyecto, pionero en el ámbito educativo español, se desarrollará a lo largo de los dos próximos cursos académicos. Las clases continuarán en el segundo y tercer trimestre con nuevas experiencias de aula. Los alumnos irán subiendo peldaños hasta poder llegar a construir, configurar y programar sus propios drones de vuelo; explorando e interactuando con sus capacidades de trabajo en equipo, conocimiento de nuevas tecnologías, manejo de componentes electrónicos y, por supuesto, expandiendo sus conocimientos de programación a nuevos dispositivos de mayor complejidad y funcionalidad.

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El cuerpo es sabio

UNA VIDA SALUDABLE, CUESTIÓN DE HÁBITOS

Trabajar los objetivos curriculares y las competencias básicas del trimestre de un modo diferente. Este es el objetivo del proyecto constructivista de Quinto Curso de Primaria; una iniciativa que ha llevado al casi medio centenar de alumnos de los dos grupos a trabajar Matemáticas, Lengua, Natural and Social Science, PE, Inglés, Arte, Emprendedores o Robótica, entre otras materias básicas; de un modo creativo, imaginativo y eminente práctico a través de un singular recorrido por el cuerpo humano y sus procesos; además de la influencia que en ellos tienen los hábitos de vida saludable.

Los alumnos han conocido de cerca y de primera mano cómo funcionan los órganos, qué posición ocupan, su composición interna y anatomía, así como su importancia dentro de ese engranaje perfectamente diseñado que nos permite movernos y compartir una vida en comunidad. Y no sólo lo han aprendido… Literalmente, lo han hecho… Los jóvenes estudiantes han diseñado y construido con distintos tipos de materiales –globos, cartón, plastilina, tubos- diversas maquetas con las que estudiar en la práctica cada uno de los detalles de los pulmones, sistema circulatorio o partes en las que se subdivide una célula… Literalmente han ‘aprendido haciendo’ en el marco de un proyecto constructivista multidisciplinar y transversal con el que, además de interiorizar los conocimientos preceptivos de Matemáticas –se han medido y pesado, realizado cálculos con aportes calóricos de alimentos, gráficas, etc.-; Lengua –con un teatro para visualizar la diferencia entre una vida saludable de la que no lo es–; Science –construcción de maquetas- o Robótica –las piezas internas de una figura y su función- se lo han pasado en grande, han aprovechado al máximo sus capacidades y han tenido la oportunidad de trabajar en equipo…

Además y como colofón a estos tres intensos meses de trabajo, los alumnos tuvieron la oportunidad de compartir una dinámica sesión formativa sobre Primeros Auxilios con sanitarios del 061 Málaga. Los técnicos les enseñaron a diferenciar distintos tipos de lesiones y heridas, así cómo a actuar en caso de accidente e incluso desarrollar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar.

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Codificar la creatividad

El juego de la programación

318 millones de estudiantes de cientos de miles de centros educativos de más de 180 países del mundo se han convertido, por unos días, en auténticos ‘creadores’ de realidades computacionales siguiendo la estela de aquella primitiva realidad informática de garaje o habitación de colegio mayor en la que se forjó la leyenda de mitos como Bill Gates, Steve Jobs o Mark Zuckerberg…

Esta es la singular experiencia que, en distintas jornadas y con la colaboración de seis profesionales de la multinacional de consultoría de servicios tecnológicos y outsourcing Accenture Limited, han tenido la oportunidad de vivir más de dos centenares de niños y niñas de la etapa de Primaria del Colegio El Pinar, que han aportado su granito de arena al evento mundial conocido como ‘La Hora del Código’.

Con el objetivo de familiarizar a los pequeños con el lenguaje de programación y las dinámicas del pensamiento computacional, los especialistas de la firma con sede en el PTA de Málaga, en colaboración con el docente Ignacio Árias, han desarrollado una serie de actividades por grupos que han incluido la puesta en marcha de un pequeño videojuego, al que los jóvenes estudiantes de El Pinar han dado vida a través de un software básico similar al que los propios chicos y chicas ya usan en sus sesiones de Robótica. El ejercicio, dependiendo del caso, sirvió para poner a patinar a las protagonistas de la película Frozen, Elsa y Ana; para ayudar a los robots de Star Wars –R2D2 y BB-8- a salvar la Galaxia o para colaborar con los personajes del Minecraft en la construcción de un hogar…

Otro de los proyectos, en el que los alumnos han tenido que emplearse a fondo al tener que trabajar con códigos HTML, ha consistido en la grabación de imágenes de 360 grados para desarrollar nada menos que una auténtica página web. Los pequeños aprendices se vieron ante la tesitura de implementar las órdenes básicas para poner en marcha esta plataforma digital que, aunque de una manera muy básica, funcionó a la perfección

Organizada por Code.org, una organización pública sin ánimo de lucro, y apoyada por Microsoft, Apple, Amazon, Boys y Girls Clubs of America y College Board; ‘La Hora del Cógido’ es una iniciativa mundial diseñada para iniciar a estudiantes de todas las edades en el lenguaje de programación y difundir entre ellos los fundamentos básicos de la disciplina.

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Experiencias de Otoño

Otoño constructivista

 Chimeneas, botas de agua y días de casa y manta… En el cole, gotas a las que vamos siguiendo el rastro a través de los cristales del aula, carreras por los pasillos y algún que otro charco en los patios del recreo… Sólo la naturaleza atesora tanta sabiduría como para hacer posible la unión de contrarios en esa suerte de magia ancestral que se va repitiendo a lo largo de cada temporada otoñal: Calor y frío; sol y lluvia; viento y calma; prisas y paz… Se trata de una fusión única; una belleza improvisada imposible de imitar; una realidad que muta y cambia para nunca repetirse… Sabemos que cada Otoño es especial… Por eso, este año, desde el Colegio El Pinar hemos querido aportar nuestro granito de arena a esta experiencia de fusión y lo hemos hecho de la mejor manera que sabemos: Cosechando los resultados de nuestro aprendizaje en los proyectos constructivistas de Infantil y Primaria para acercarlos a toda la comunidad educativa en los mismos actos en los que hemos conmemorado la recogida de los frutos de la estación de ‘bronce’: La Castaña…

Hemos dado una vuelta a la Vía Láctea con los jóvenes de Sexto Curso, que nos han enseñado cómo se trabaja la Lengua, las Matemáticas o el Inglés a través de una aventura de conocimiento por nuestro Sistema Solar que ha quedado anotada al detalle en los cuadernos de bitácora de cada una de sus asignaturas. Hemos repasado el cuerpo humano, su biología y funcionamiento; lo que le afecta y lo que sucede cuando no cuidamos lo que comemos o no descansamos lo que conviene. Nos lo han mostrado los chicos y chicas de Quinto.

En Cuarto, hemos aprendido mucho y de calidad sobre Hábitos de Vida Saludables, los alimentos que nos conviene ingerir, cómo podemos equilibrar nuestros biorritmos… Los alumnos de Jorge nos han sorprendido con sus trabajos multidisciplinares sobre nutrición, ejercicio y prácticas experimentales.

Igual de alucinante ha sido el acercamiento al Medio Ambiente a través de los ecosistemas de la Tierra. Los estudiantes de Tercero nos han dado una lección magistral de Ecología con su proyecto de Respeto y Cuidado al entorno natural.

¿Creíais que lo sabíais todo sobre los Pokémon? Quizás desconozcáis que pueden inspirar poesías, que son el modelo de curiosos ingenios de programación robótica y que con sus dibujos los niños y niñas de Segundo Curso practican sus ejercicios de cálculo.

Finalmente, los infantes de la etapa nos han mostrado cómo es posible ver y aprender geometría, desarrollar la expresión escrita o practicar los idiomas a través de la obra y las pinturas de Picasso, Van Gogh, Velázquez o Frida Kahlo.

Ahhhhh… y cómo olvidar en este Otoño el Big Bang de Infantil; donde todo dio comienzo, donde reside la llave del saber; donde todo está naciendo… Fueron los pequeños del colegio los que pusieron en marcha los dispositivos de esta particular nave del conocimiento que sigue avanzando, inexorable, hacía el avance del inminente Invierno.

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Una mañana en La Biznaga

APRENDER A EMOCIONARSE

 Cinco emociones básicas, cinco futuras educadoras, cinco cuentos y un centenar de pequeños de entre 3 y 6 años con los que interactuar en un entorno especial, un colegio donde la creatividad y la curiosidad son los motores de un modelo de aprendizaje que ha marcado un antes y un después en la Educación Pública española y donde el desarrollo de los conocimientos con los que trabaja la razón corre paralelo al saber que emana del corazón… Este es el escenario en el que ha tenido lugar el primer gran ensayo de experiencia docente de nuestras alumnas del Grado Superior de Educación Infantil, que en colaboración con el equipo del CEIP La Biznaga de Málaga, han desarrollado una práctica de clase que les será difícil de olvidar.

“Ha sido algo muy especial porque, aunque estamos acostumbradas a la práctica con pequeños, aquí en nuestro cole, es la primera vez que hemos trabajado las emociones con niños de otra comunidad educativa de una institución tan particular como La Biznaga”. Las palabras de las propias estudiantes de Grado de El Pinar son el mejor resumen de una experiencia pedagógica que las jóvenes habían preparado a conciencia durante varios días bajo la supervisión de su tutora y que consistió en la elaboración de cinco cuentos diferentes con los que abordar, con alumnos de entre 3 y 6 años, los sentimientos de los que emana el Odio, el Amor, la Rabia, el Asco y la Tristeza.

Con un enfoque basado en la didáctica creativa y en el ‘aprender haciendo’, las futuras graduadas en Educación Infantil prepararon una sesión de lectura que, partiendo de pequeñas narraciones creadas por ellas mismas y encuadernadas con esmero en un singular formato de libro, buscaba el reconocimiento por parte de los pequeños de las cinco emociones básicas bajo el hilo conductor de los relatos. Se trataba de que los niños reconocieran y sintieran qué ocurría en su interior a medida que transcurría la historia; y fue la propia historia la que emocionó a grandes y pequeños en una mañana para el recuerdo en La Biznaga.

Después de haber estado al borde del cierre; el proyecto del CEIP La Biznaga resurgió hace cinco años con una importante transformación desde dentro que, con la incorporación de una metodología de trabajo basada en la investigación activa y partiendo de la inquietud de un equipo docente determinado a implicar a alumnado y familias en la construcción del conocimiento y de un modelo de escuela colaborativa, se ha convertido en todo un referente para la Enseñanza Pública de este país.

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Cultivando empresas

UNA CLASE EN EL HUERTO

La tierra tiembla de nuevo bajo los pies. Palas, guantes, azadas, una buena carretilla y decenas de manos de todas las edades, de todos los cursos; de todas las etapa, agitan sin miramiento los bancales… Grandes, medianos, pequeños; todos se afanan, hora tras hora, en sacar partido a su rol de hortelanos… El área de cultivo a la que se ‘asoman’ las tímidas notas que van cayendo desde la clase de música, a tan sólo unos metros, empieza a cobrar vida… La primavera y el verano fueron abundantes; pero la mejor cosecha está por llegar.

Este curso, el Agroaula será el banco de pruebas para la experimentación didáctica y la capacidad investigadora de los niños y jóvenes, un espacio donde tomar el pulso creativo a nuestros estudiantes a través de sus iniciativas de emprendimiento; un proyecto transversal e interdisciplinar de conocimiento en el que tendrán cabida las ciencias y las letras, la lengua y las matemáticas, los idiomas y el arte; la innovación y la solidaridad; el trabajo en equipo y la acción colaborativa… Hablamos de elevar a la máxima categoría el concepto de ‘aprender haciendo’ en un equipamiento que trasciende con creces la categoría de huerto.

El terreno, como no puede ser de otra forma, servirá para cultivar, claro está; pero las tareas agropecuarias serán un nuevo camino hacía el conocimiento, una vía para la asimilación de competencias básicas y un escenario en el que ensayar modelos de aprendizaje que están en la base del propio funcionamiento de la sociedad en la que vivimos.

En este sentido, una de las visiones más potentes es la que convertirá al Agroaula en un auténtico vivero de empresas ‘junior’ donde los estudiantes del centro tendrán la oportunidad de conocer, practicar y desarrollar los principios de emprendimiento.

Tutorizados por sus docentes y por los responsables del área de Emprendimiento, alumnos de diferentes etapas y ciclos se organizan ya en torno a tres grandes compañías que, con sus respectivos departamentos de Administración, Recursos Humanos, Marketing, Gestión, Logística, etc…; se dedicarán a la producción, comercialización y venta de determinados productos –desde hortalizas hasta plantas aromáticas-, cosechados en este singular espacio agrícola.

Verduras ecológicas, productos gourmet, hierbas medicinales… Sembrar, cuidar y recoger tan sólo será una parte del ciclo… A partir de enero habrá que articular los mecanismos para procesar, distribuir, publicitar y encontrar huecos de mercado… Este año, la aventura comienza donde acaba la propia cosecha.

I+D

El papel del área de Ciencias, en su aspecto biológico, volverá a ser notable en las actuaciones relacionadas con el huerto. Nuestro profesor José J. Reina, que ha desarrollado una importante labor investigadora en el IHSM –Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea- La Mayora estudiará con los alumnos iniciativas de optimización en la producción al estilo de las acciones de I+D que se implementan en empresas del sector. Por otro lado, volveremos a contar con el apoyo, asesoramiento y supervisión de los profesionales de la ‘spin off’ de la Universidad de Málaga Huertum, que trabajarán codo con codo con los miembros del equipo docente del colegio.

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Una clase en el Universo

La nave del conocimiento; historia de un proyecto constructivista

Decenas de astronautas, una nave con sus códigos de funcionamiento y paneles de instrumentos, gravedad cero… Frente a nosotros, cañones de propulsión a chorro que empujan hacía el infinito la creatividad, el ingenio, la imaginación y el trabajo en equipo de un conjunto de pequeñas y grandes mentes que el destino de la Galaxia ha unido en torno a un grandioso proyecto: Construir todos los conocimientos que marca el currículo de Infantil –desde Lenguaje y Comunicación hasta Matemáticas o Autonomía Personal- con una iniciativa interdisciplinar y cooperativa cuyo marco de desarrollo es nada menos que el propio Universo.

Un reto, sin duda, apasionante el de los alumnos y docentes de la etapa inicial de nuestro cole, quienes no han tenido reparos a la hora de embarcarse en sus cohetes para dar una vuelta al Espacio Exterior que les está sirviendo para aprender y enseñar Arte, Motricidad, English and Phonics, Nuevas Tecnologías, Physical Education, Música, Science, Robótica o Arte, entre otros saberes de esta particular nave del conocimiento en la que se ha convertido el módulo de Infantil del centro.

Con la mirada puesta en el ‘aprender haciendo’ como filosofía de trabajo, este particular y singular proyecto constructivista está llevando a los pequeños de 3 a 5 años a los confines del Sistema Solar en un recorrido único en el que lo verdaderamente importante es la travesía, que es nada más y nada menos que su particular fuente del saber. Se trata de un itinerario en el que todo es posible y donde todo sucede; una ruta cósmica cargada de sorpresas, experimentos, diseño de planetas, meteoritos, cinturones de asteroides, cúmulos de estrellas y todo aquello que la imaginación de un niño es capaz de concebir a través de las manos de un maestro.

Con dibujos y actividades temáticas –como la velada de observación astronómica que tendrá lugar el primer viernes de diciembre-, con lecturas y vídeos singulares, con lecciones y talleres magistrales de modelado de astros en arcilla, de elaboración de fluidos galácticos –Galaxy Scime- o de recreación sobre hielo de los fríos mundos de Urano, entre otros ingenios pedagógicos; los miembros del equipo docente del área han planteado un onírico marco de trabajo en el que, desde hace dos meses y hasta final de curso, desarrollarán todas competencias curriculares de la etapa y, desde luego, de una forma que a nadie está dejando indiferente.

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‘Sí se puede’

#Nothing is impossible

¿Quién puede no creer en el valor de la amistad, la cooperación y el trabajo en equipo después de darle unas cuantas vueltas al legendario tema de The Beatles ‘With a Little Help from My Friends’? A veces; una sola canción, una frase o un momento son más que suficientes para describir todo un universo de emociones que piden salir con la fuerza de un grito que no se agota…

Hoy; todos los alumnos de la etapa de Infantil han querido poner voz a ese grito para clamar a los cuatro vientos que ‘Sí se puede’; que nada está fuera de nuestro alcance, que nunca estamos solos, que siempre nos podremos apoyar en los compañeros para lograr ese objetivo que se nos resiste en el día a día y que adquiere la forma de un dibujo incompletable, un trazo imposible o un recorte que nunca termina…

Los peques de El Pinar han cerrado la semana con una divertida y singular dinámica de trabajo en grupo que les ha llevado a adquirir una enseñanza de lo más valiosa: En nuestro interior guardamos el arma más poderosa jamás inventada. Se trata de la voluntad de convertir lo imposible en posible. Tenemos que ser conscientes de ella, tratarla con cariño, mimarla y compartirla porque será la guía que nos permita llegar todo lo lejos que seamos capaces de imaginar en esta vida.

Por todos estos motivos, la Asamblea de Infantil de este viernes se ha convertido en un evento de lo más especial. Hemos inventado el día del ‘Sí se puede’ con un pequeño teatro al aire libre en el que hemos aprendido lo que es la autoestima, el compañerismo, la cooperación, la tolerancia a la frustración y el potencial del ‘volver a intentarlo’… Finalmente, todos hemos escrito en un papel las cosas que creemos que no podemos hacer para después enterrarlas para siempre… No hay mejor forma de despedir un viernes que diciendo adiós a todo lo que nos limita…

Hace ya más de un año que el equipo docente de la etapa de Infantil introdujo las Asambleas como una seria herramienta de trabajo para fomentar la pertenencia, la comunicación y la participación activa de los alumnos en el grupo. Además, se trata de una dinámica que ayuda al desarrollo de competencias comunicativas como la expresión oral, el debate, la escucha activa, la negociación y el consenso; además del trabajo en valores o la concentración con la práctica de sesiones de mindfulness. Se trata de una rutina que fomenta que los alumnos participen en las decisiones de gestión de grupo, compartan sus problemas, resuelvan sus conflictos, hagan propuestas o expresen sus pensamientos y emociones.

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‘100 AÑOS DE SOLIDARIDAD’

UN PUENTE DE GENEROSIDAD

La solidaridad no tiene límites ni conoce el espacio o el tiempo. Esta premisa podría ser el punto de partida de la singular propuesta de acción social que estos días desarrollan los alumnos de 4º curso de ESO para recaudar entre los agentes de nuestra comunidad educativa los fondos necesarios con los que apoyar el trabajo de la Asociación malagueña de padres de paralíticos cerebrales (AMAPPACE). Los estudiantes de Secundaria se han puesto manos a la obra y han trazado, bajo la supervisión de la profesora del área y como ejercicio práctico para trabajar léxico, campos semánticos y textos argumentativos de la asignatura Lengua castellana y Literatura, una estrategia para lograr que todos los padres, compañeros y resto de docentes aporten un euro hasta completar la espiral solidaria que, pintada sobre el suelo del patio en la zona de entrada, sirva para llenar las huchas que irán a parar a las arcas de AMAPPACE. La iniciativa se completará con la visita al centro de un representante de la citada ONG, que ofrecerá a los alumnos una charla sobre las actividades que llevan a cabo y el importante papel que juegan en la sociedad.

Esta acción se enmarca en el contexto del proyecto constructivista de 4º de ESO denominado ‘Hermanamiento Frankfurt-Málaga’, una propuesta de trabajo cooperativa y transversal inspirada en los sucesos que permitieron la construcción del conocido como Puente de los Alemanes de la capital malagueña, una infraestructura que se levantó en 1909 gracias a una donación desinteresada de fondos por parte de las autoridades teutonas. La sociedad germana devolvía con este acto altruista el favor prestado por los habitantes de la ciudad dos años antes cuando cientos de ciudadanos se volcaron para prestar socorro a los marinos de la fragata ‘SMS Gneisenau’, un buque escuela de la Marina Imperial alemana, que se estrelló contra la escollera del puerto tras una infernal tormenta.

Esta pequeña campaña solidaria es tan sólo una de las acciones que llevarán a cabo este grupo de jóvenes de Secundaria a lo largo del año en el marco del que promete ser uno de los proyectos constructivistas estrella de la campaña 2016/17 en El Pinar. Con el tema del ‘Puente de los Alemanes’ como punto de partida y base, los estudiantes del centro desarrollarán una completa investigación que les llevará a trabajar todas las materias –desde Lengua hasta Matemáticas o Inglés; pasando por Robótica, Educación Física, Biología o Física y Química, y en la que intervendrán de manera transversal los profesores de las distintas asignaturas del curso.

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Jugar a la Química

Alumnos de Bachillerato de El Pinar diseñan y construyen dos juegos de mesa para enseñar Formulación Inorgánica a sus compañeros

Se trata de un trabajo cooperativo y pionero del grupo de estudiantes de Ciencias de la Salud para que los jóvenes de Primero practiquen las claves de una materia vital en las pruebas de acceso a la Selectividad

El proyecto didáctico/lúdico aborda todas las competencias de la etapa, además de afianzar en los alumnos los conocimientos de Física y Química

 

La Formulación Inorgánica no es de esos temas que, a priori, causen furor entre los grupos de adolescentes entregados a la caza de los Pokemon. La emoción por la composición del ‘Hidrogenosulfato de Amonio’ – NH4HSO4,– no les quita el sueño y, si lo hace, es porque al día siguiente hay convocado examen en el aula del final del pasillo.

Sin embargo, los alumnos de Segundo Curso de Bachillerato del Colegio El Pinar han querido darle una oportunidad a los solitarios elementos de la Tabla Periódica y sacarlos de su gris ostracismo para convertirlos en el epicentro de un proyecto didáctico/lúdico que, por momentos, logra que sus horas de clase pasen volando. El método ideado por el grupo de estudiantes de Ciencias de la Salud de la profesora Mónica Carrera viene con dados, tableros y tarjetas de preguntas. Es sencillamente genial y ha sido bautizado con dos nombres que hasta podrían ser motivo de patente: ‘Elementeo’ y ‘Química Pursuit’.

Más allá de la anécdota, estos dos juegos de mesa ‘Made in El Pinar’ están revolucionando las sesiones de Física y Química de los Bachilleratos científicos, “logrando que los chavales se enfrenten a los ejercicios de formulación de una manera complemente diferente; motivados, y con un espíritu participativo con el que el afianzamiento de estos conocimientos clave de cara a las pruebas de acceso a la Universidad se alcanza con creces y con solvencia y; lo que es más importante, de una forma practica, entretenida y hasta divertida”, según comentan las docentes titulares del área.

Los juegos, que además son bilingües, han sido ideados, diseñados y desarrollados íntegramente por jóvenes de entre 17 y 18 años; lo que, sin duda, imprime a la idea un valor añadido aún mayor. Laura, Marta, Ismaele, Lucy, Raquel, María, Javi y los dos Pablos han combinado dos conceptos aparentemente irreconciliables, logrando un producto único: “El proceso no ha sido fácil porque hemos tenido que pensar mucho en cómo llevar a la práctica la idea, hacer diseño por ordenador; y darle muchas vueltas a la organización, pero al final nos lo hemos pasado bien y el trabajo en equipo ha dado sus frutos”, comentan.

MODO DE EMPLEO:

El funcionamiento no puede ser más sencillo. Aunque los dos culminan en el momento en el que un jugador o grupo de jugadores llegan a la casilla de meta tras hacer un recorrido completo al tablero formulando compuestos de las diferentes familias –sales, óxidos, hidruros, hidróxidos, oxoácidos, etc.-, ambos presentan sus propias particularidades para la consecución del objetivo final; que no es otro que alcanzar la victoria y erigirse con el título de alumno o alumna con más conocimientos teóricos y prácticos de la materia.

En el caso del ‘Química Pursuit’, la dinámica es parecida al mundialmente conocido juego de los saberes múltiples, con la particularidad de que todas las preguntas, respuestas y fichas que los conjuntos en liza incorporan, así como el avance de un lugar al siguiente, se logra tras formular con éxito la propuesta descrita en la casilla en cuestión… Completar la respuesta de manera acertada supone dar un paso adelante y cuando se está en un puesto de ‘quesito’; el premio, evidentemente, será incorporar la ficha del color preceptiva… El equipo que esté en posesión de todas las cuñas será el vencedor de la partida.

Por su parte, la dinámica de ‘Elementeo’ es algo más compleja. Se reparten 7 cartas de elementos para su combinación en la casilla de formulación. Con este material debemos proceder a la formación del compuesto que se pida –por ejemplo, una sal, un óxido, un hidróxido, etc.-… Si el jugador carece de elementos suficientes para realizar el compuesto podrá cambiar una de sus cartas por otra, pero al realizar este gesto, perderá su turno.

El tablero, además, cuenta con muchas otras opciones entre las que destacan las preguntas sobre la tabla periódica, puentes que llevan de un lado a otro, un ojo para poder mirar las valencias; y hasta la clásica cárcel…

Los juegos; con sus preguntas, respuestas y formulaciones, son sólo una manera creativa de permitir al alumno que demuestre su dominio de los conocimientos teóricos de la materia. No hay mejor manera de asimilar estas áridas nociones de Química que interactuando con los compañeros en una dinámica de clase activa orientada al ‘aprender haciendo’, con el añadido de la colaboración en grupo. Además; estamos ante una herramienta didáctica con la que los jóvenes trabajan todo el abanico de competencias curriculares: Comunicación lingüística, competencia matemática y básicas en ciencia y tecnología, competencia digital, aprender a aprender, competencia social y cívica –respeto a los compañeros durante la partida -; y sentido de la iniciativa y el emprendimiento.

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